Las
mañanitas
A Chio
A quien no canté las mañanitas
El
día segundo del gesto primero
Un
ruiseñor sometido
A la
luz de tus ojos
Ignotos
y sorprendidos
Ajenos
a la verdad de la poesía
Que
es su propio canto
Se
mira en ellos, sonríe
Y
evoca una ancestral oda
Tan solo para tus oídos